¿Te está costando mantener tu práctica de Reiki? ¿Sientes que el día no te da, que estás hasta arriba y que Reiki se queda para “cuando puedas”? No estás sola. En este artículo quiero compartirte 5 formas reales, ligeras y efectivas de mantener tu práctica de Reiki, incluso cuando sientas que no llegas a todo.
1. 5 minutos al despertar
Sí, solo cinco. Al despertarte, antes de levantarte, siéntate en la cama, apoya las manos en Gassho y deja que la energía fluya. No necesitas rituales, ni símbolos, ni un silencio absoluto. Solo estar contigo unos minutos antes de arrancar el día.
Bonus tip: pon dos alarmas. Una para despertar, otra para levantarte. Así no vas con prisa y disfrutas de ese mini momento sagrado.
2. Mini ritual antes de comer
Transforma cada comida en un momento consciente. Antes de empezar, respira, observa el plato, agradece y, si puedes, canaliza Reiki unos segundos sobre la comida. Si estás en público o con gente, simplemente conecta con tu respiración y tus manos.
Esto no solo nutre más, sino que te recuerda, varias veces al día, que Reiki está en ti y a tu disposición.
3. Recordatorios de presencia durante el día
En un mundo ideal estaríamos presentes todo el rato. Pero en la vida real, vamos en piloto automático. Así que usa recordatorios. Puedes ponerte alarmas suaves en el móvil varias veces al día. Y cuando suenen, llevas la atención a tus manos o a tu respiración.
Este gesto tan simple puede reconectarte en segundos y recordarte que Reiki está activo siempre, aunque no haya “sesión”.
4. Crea tu rincón sagrado
No necesitas una sala de yoga en casa. Basta con un pequeño altar, una repisa, una esquinita donde pongas objetos que te recuerden tu práctica: una vela, un cuarzo, una imagen, una planta. Algo que, al verlo, te ancle a tu intención.
Este espacio no es para que lo mires y ya. Es para que te sientes 3 minutos, pongas las manos en el corazón y vuelvas a ti. Eso también es Reiki.
5. Cierra el día con gratitud y Reiki
Antes de dormir, escribe un poco en tu diario: cómo ha ido el día, por qué estás agradecida, qué te gustaría cultivar. Luego visualiza la vida que deseas y acompáñala con Reiki. Es un momento en el que tu mente subconsciente está abierta. Aprovecha ese poder para sembrar con conciencia.
La clave está en sentir cómo te quieres sentir. No te centres tanto en el qué, sino en el cómo. Reiki te ayudará a anclar esa emoción y a hacerla más real.
Conclusión
No necesitas horas de práctica ni grandes rituales para mantener viva tu conexión con Reiki. Solo necesitas pequeñas decisiones conscientes, bien repartidas a lo largo del día.
🌿 Reiki es una forma de vivir, no una tarea más en la agenda.
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Un abrazo,
Irene 🌱