Sólo por hoy… Yoga y Reiki para el día a día

Vivir con conciencia

Paseando ayer por el parque con mi perro no pude evitar pensar en ese “Yoga de la vida diaria” o cómo sacar el yoga de la sala y la esterilla. Descalza sobre la hierba recién regada, sintiendo a cada paso la humedad bajo mis pies y el olor de la tierra y el césped. La temperatura ambiente, 37º, un calor interesante que se ve suavizado por el frescor de los aspersores funcionando y esas gotitas de agua que me llegan a la piel. Cruzar miradas cómplices con mi perro mientras observo cómo disfruta de todo tipo de aromas, cómo se baña en el estanque, cómo juega. Y yo, ahí con él, en ningún sitio más. No importan ahora las tareas por hacer, no importa el móvil, no escucho música, no hablo. Me limito a disfrutar de esos momentos con la mayor plenitud de la que soy capaz, en silencio. Eso es Yoga.

Mi querido Parker y yo disfrutando del paseo

Qué duda cabe que tanto la práctica de asana como de meditación y pranayama tienen numerosos efectos beneficiosos sobre el cuerpo a todos los niveles: físico, mental, emocional, sutil, energético… Pero reducirlo a una práctica de un par de sesiones semanales (o tres, o X) es truncar su verdadero potencial. Lo mismo sucede con el Reiki, todos sabemos o hemos oído hablar de cómo puede contribuir a mejorar nuestra calidad de vida, pero normalmente lo limitamos a las sesiones que recibimos o, si somos practicantes, las sesiones que nos damos. Yoga y Reiki son mucho más que todo eso.

Cuando hablamos de estas dos técnicas nos solemos quedar en la parte más directa, más visible, esa parte que podemos “hacer”. Pero ambas prácticas se sustentan en toda una serie de principios que no deberíamos ignorar y que sería muy positivo tenerlos en cuenta en nuestro día a día. Esta sería la parte que podemos “vivir”.

Los 5 principios del Reiki

“Sólo por hoy…

  • … no te preocupes.” No es lo mismo ocuparse que preocuparse. Nuestro estilo de vida requiere, indudablemente, que nos ocupemos de ciertas cosas, nuestro trabajo, nuestra familia y amigos, el día a día… pero de ahí a vivir con una preocupación constante que nos ahoga, hay un trecho. “Si algo tiene solución ¿para qué te preocupas? Y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?”
  • … no te enfades.” Vigila esas pequeñeces que te hacen saltar, observa qué te sucede con ellas, cómo las gestionas y por qué te secuestran. Verás como, la mayoría de las veces, nos enfadamos como una respuesta automática ante situaciones o personas que nos ponen en contacto con una parte de nosotros que tenemos que trabajar, algo que se nos ha quedado ahí enquistado y que se activa ante ciertos estímulos. Aprende a gestionar las emociones “negativas” (lo entrecomillo porque tienen su razón de ser, nos avisan de algo. Ya hablaremos de eso otro día).
  • … honra a tus padres y maestros.” Nuestros padres nos han dado la vida, son el vehículo que hemos elegido para venir a este mundo. No importa qué familia tengas ni cómo esté tu relación con ellos, recuerda que la has escogido para trabajar esa parte de ti que te corresponde trabajar ahora. Respecto a tus maestros, honra las enseñanzas que has recibido de ellos.
  • … sé agradecido y respetuoso con todos los seres.” Vivir en gratitud y en armonía con todo lo que está vivo nos ayuda a estar en paz, y ése es uno de los pilares de la felicidad. No lo olvides.
  • … trabaja honradamente.” Gana tu sustento de forma honesta y coherente con lo que eres y lo que sientes. No tengas miedo de hacer cambios si lo antiguo te supone cualquier tipo de conflicto a este respecto.

Los 5 principios del Yoga

Para Swami Sivananda, la esencia del yoga se sustenta en una serie de conductas.

  • Ejercicio adecuado. La práctica de asana es la base fundamental de este principio, pero también lo es el salir a caminar o practicar algún deporte. Siempre de una forma no agresiva para el cuerpo, con mesura y con conciencia.
  • Respiración adecuada. La práctica de pranayama nos puede ayudar mucho a este respecto. Pero obviamente no podemos estar haciendo este tipo de ejercicios las 24h del día, así que tenemos que prestar atención a qué pasa con nuestra respiración en nuestra vida ordinaria. ¿Cómo respiras cuando estás trabajando? ¿Y cuando haces la compra o lees un libro? Aprender a respirar de forma correcta nos cambia la vida, no te olvides de que es la primera fuente de energía que nos nutre.
  • Relajación adecuada. Toda actividad que hagamos no tiene ningún sentido si después no nos permitimos descansar y dejarle al cuerpo reponerse. Dormir el tiempo suficiente (ay… lo que nos cuesta), aprender a relajarnos y saber parar es fundamental para funcionar como un reloj. Prueba a dormir o descansar una hora más al día de lo que lo haces ahora y verás cómo mejoran tu capacidad de concentración, tu nivel de energía, tu estado de ánimo y tu salud en general.
  • Alimentación adecuada. De nada nos sirve todo lo anterior si después envenenamos el cuerpo con todo tipo de basuras. Una dieta lo más vegetariana posible, libre de azúcares y productos procesados es vital para tener una salud física, mental y emocional óptima. Incluyo aquí la basura mental… vigila lo que te entra por los ojos y los oídos, vigila el tipo de ocio que consumes, los libros que lees, las películas y series que ves, la música que escuchas.
  • Pensamiento adecuado. Dedica unos minutos al día a meditar, o simplemente a poner conciencia a tus actividades. “Cuando como, como; cuando leo, leo”. Cultivar la atención y el pensamiento positivo contribuyen al bienestar integral. Date el lujo de disfrutar de ese paseo por el parque con tu perro sin pensar en nada más, en silencio.

La naturaleza es sanadora

Sí, lo es. Estamos tan desconectados de la naturaleza que hemos perdido todo tipo de contacto con nuestro cuerpo, con nuestro sentir, con los ciclos de la vida. Vivimos entre tecnología y asfalto, sobreestimulados con tal volumen de información que no somos capaces de procesarlo ni de gestionarlo. Cada vez estamos más enfermos, en el sentido más literal (¿cuánta gente conoces mayor de 50 años que no tome ningún tipo de medicación?) y en el figurado (¿vivimos en una sociedad enferma respecto a sus valores? ¿quito las interrogaciones y afirmo?). Nos da pavor envejecer y morir, y por eso nos gastamos una millonada en medios que tratan de mejorar nuestra estética y de ocultar cualquier señal que nos deja el paso del tiempo en el cuerpo, olvidándonos de que la muerte es parte de la vida y que ésta es inconcebible sin aquélla. Yoga es hacerse consciente también de todo esto. Disfruta de la naturaleza, dedica unos momentos al día, a la semana si no puede ser de otra manera, a pasear entre árboles o en el mar, o donde más te guste, y trata de recuperar este contacto. Trata de respirar el aire más puro que puedas, trata de disfrutar de unos minutos de silencio y escuchar a los pajaritos. Siente la tierra bajo tus pies, bajo tus manos. Observa. Escucha. Permítete tomar las riendas de tu propia sanación. Yoga es unión, Reiki es la energía del Universo. Siéntete uno con él como una gota de agua que se diluye en el océano.

 

Om Shanti, Shanti, Shanti.

Irene.

 

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